Dorsoplastia
La dorsoplastia es una cirugía de contorno corporal que retira la piel sobrante y la grasa de la espalda. Es una opción cuando hay flacidez en esta zona, a menudo después de una pérdida importante de peso, y requiere una valoración detallada.
En qué consiste
El cirujano retira los pliegues de piel y la grasa que sobran en la espalda y cierra la herida de modo que el tejido quede más firme. La flacidez puede estar en la espalda alta, en la baja o en ambas, y de eso depende el plan.
Las incisiones se ubican sobre los pliegues que se van a retirar. En la espalda alta suelen situarse a la altura de la línea del sostén, para que la ropa las cubra en lo posible. En la espalda baja, la corrección puede formar parte de un levantamiento del contorno inferior del cuerpo.
En algunos casos se añade liposucción para afinar el contorno. La longitud de las incisiones depende de la cantidad de piel que haya que retirar, y en la valoración se define la técnica que conviene en tu caso.
A quién va dirigido
Va dirigida a personas con flacidez o pliegues de piel en la espalda que no mejoran con dieta ni ejercicio, sobre todo después de una pérdida importante de peso. Conviene que el peso lleve estable al menos un año, que tu estado de salud sea bueno y que tengas expectativas realistas sobre el resultado y las cicatrices.
- Exceso de piel o pliegues en la espalda alta, en la baja o en ambas.
- Peso estable, por lo general durante al menos un año.
- Buen estado de salud y enfermedades crónicas controladas.
- No fumar, o dejar de hacerlo antes y después de la cirugía, según te indiquen.
- No es una cirugía para bajar de peso ni un tratamiento de la obesidad.
Lo que conviene saber antes
Duración de la cirugía
No hay una duración única: depende de si se trata la espalda alta, la baja o ambas, de la cantidad de piel que se retira y de si se combina con liposucción u otra cirugía. En la valoración se estima el tiempo de tu caso.
Tipo de anestesia
Lo habitual es la anestesia general. En casos limitados puede emplearse sedación intravenosa con anestesia local. El tipo de anestesia se define en la valoración, según la extensión de la cirugía y tu estado de salud.
Estancia y recuperación
Según la extensión de la cirugía, puede ser ambulatoria o requerir una o dos noches de hospitalización. Los primeros días necesitarás ayuda en casa, y es normal sentir molestias, inflamación y tirantez en la zona operada. Caminar pronto, a ratos cortos, ayuda a prevenir coágulos.
Como orientación general, la vuelta a un trabajo de oficina suele darse entre 2 y 4 semanas después, según cada caso, y más tarde si el trabajo exige esfuerzo físico. Cargar peso y hacer ejercicio intenso se evitan durante varias semanas y se retoman de forma gradual, cuando tu cirujano lo autorice.
Cuidados posteriores
Las indicaciones exactas te las entrega el equipo médico según tu caso. Estas son las habituales:
- Usa la faja o prenda de compresión el tiempo que te indiquen; ayuda a controlar la inflamación.
- Si te dejan drenajes, aprende a vaciarlos y a registrar el líquido hasta que te los retiren.
- Camina a ratos cortos y toma líquidos; moverte pronto reduce el riesgo de coágulos.
- Evita apoyar el peso sobre las incisiones y duerme en la posición que te indique tu cirujano.
- No cargues peso ni hagas esfuerzos o estiramientos bruscos durante las primeras semanas.
- No fumes: el tabaco retrasa la cicatrización y aumenta el riesgo de complicaciones.
- Consulta de inmediato si tienes fiebre, dificultad para respirar, dolor en el pecho o una herida roja, caliente o con secreción.
Resultados esperados
El cambio de contorno se aprecia pronto, aunque al principio lo ocultan la inflamación y los moretones. La inflamación cede de forma gradual, entre unas semanas y unos 3 meses según cada caso, y el resultado final puede tardar hasta 2 años en verse.
Las cicatrices son permanentes. Se aclaran y se aplanan con el tiempo, un proceso que puede tomar hasta 2 años. El resultado se mantiene mejor con un peso estable; el paso del tiempo, un embarazo o los cambios de peso pueden modificarlo.
Preguntas frecuentes
¿Qué riesgos tiene la dorsoplastia?
Como toda cirugía, tiene riesgos. Entre los que describen las sociedades científicas están la acumulación de líquido o de sangre bajo la piel, la infección, la cicatrización lenta o la apertura parcial de la herida y los cambios de sensibilidad. También pueden quedar cicatrices anchas, asimetrías o algo de flacidez, y existe el riesgo de coágulos en las venas y los propios de la anestesia. En la valoración se revisan tus factores de riesgo.
¿Dónde quedan las cicatrices?
Depende de dónde esté la piel sobrante. En la espalda alta suelen quedar en horizontal, a la altura de la línea del sostén; en la espalda media o baja, sobre los pliegues que se retiran. Se procura ubicarlas donde la ropa pueda cubrirlas, pero no siempre es posible. Son permanentes y su aspecto mejora con los meses.
¿Cuánto tiempo debo esperar después de bajar de peso?
Lo habitual es esperar a que el peso se haya mantenido estable, por lo general durante al menos un año. Si sigues bajando de peso después de la cirugía, la piel puede volver a aflojarse, y si subes, el resultado también cambia. En la valoración se revisa tu evolución y, si hace falta, tu estado nutricional.
¿Se puede combinar con otras cirugías?
Sí, en algunos casos. Después de una pérdida importante de peso es frecuente que haya flacidez en varias zonas, y la corrección puede hacerse en una sola cirugía o por etapas. Combinar procedimientos alarga la cirugía y la recuperación, así que la decisión depende de tu salud y de la extensión de cada intervención. Se define en la valoración.
¿La dorsoplastia sirve para bajar de peso?
No. Es una cirugía de contorno: retira piel sobrante y grasa localizada, pero no es un tratamiento para bajar de peso ni para la obesidad. Por eso se plantea cuando ya tienes un peso estable. Si lo que predomina es la grasa y la piel conserva buena elasticidad, puede bastar una liposucción, algo que se evalúa en la valoración.
Esta información es general y no reemplaza la valoración médica. Los tiempos, la técnica y la recuperación de tu caso se definen en la consulta con el cirujano.
Hablemos de tu caso
Cada cuerpo requiere una valoración personalizada. Cuéntanos qué estás considerando y revisaremos contigo las opciones más convenientes.
