Drenajes linfáticos
El drenaje linfático manual es un masaje suave que acompaña la recuperación de algunas cirugías. Aquí encuentras qué es, para qué se usa y qué conviene saber antes de empezar. Cuándo iniciarlo y cuántas sesiones hacer lo define tu equipo médico.
Lo que conviene saber
Qué son y para qué sirven
El drenaje linfático manual es una técnica de masaje suave. Con presión ligera, la piel se desplaza siguiendo el recorrido del sistema linfático para ayudar a que el líquido retenido en los tejidos encuentre salida.
Después de una cirugía de contorno corporal, muchos cirujanos lo indican para acompañar la inflamación y el endurecimiento que puede aparecer en las zonas tratadas. No hay un protocolo único: cada cirujano tiene sus propias indicaciones.
Cuándo empiezan
No hay una fecha única. Muchos cirujanos los indican desde los primeros días después de la cirugía, pero cada uno maneja su propio protocolo. El momento de empezar lo define tu equipo médico según la cirugía y tu evolución. No conviene iniciarlos por tu cuenta ni antes de que te lo autoricen.
Cuántas sesiones
No existe un número estándar. Suele plantearse una serie de sesiones repartidas a lo largo de las primeras semanas, y el plan cambia de un cirujano a otro. Cuántas sesiones y con qué frecuencia lo define tu equipo médico según la cirugía, la inflamación y cómo vayas evolucionando.
Quién los realiza
En general los realiza personal entrenado en la técnica, como fisioterapeutas o terapeutas con formación en drenaje linfático, y siempre por indicación del cirujano. Antes de empezar, conviene que quien te atienda sepa qué cirugía te hiciste, cuándo fue y qué indicaciones te dieron.
Cómo es una sesión
Es un masaje suave y de presión ligera, distinto de un masaje muscular profundo. Las manos desplazan la piel en la dirección en que drena el sistema linfático, sin trabajar con fuerza.
Suele combinarse con la prenda de compresión que te hayan indicado; no la reemplaza. Si una sesión te causa dolor intenso, dilo y consulta con tu cirujano.
Cuándo no convienen
No convienen en todas las situaciones. En general se desaconsejan sobre una zona con infección y cuando hay o se sospecha un coágulo en una vena, y conviene consultar antes si tomas anticoagulantes. Por eso se hacen solo con autorización de tu cirujano.
Si aparece fiebre, enrojecimiento, dolor que aumenta o hinchazón en una pierna, suspende las sesiones y consulta.
Esta información es general y no reemplaza la valoración médica. Lo que aplica a tu caso lo define el equipo médico.
Hablemos de lo que necesitas
Cada cuerpo requiere una valoración personalizada. Cuéntanos qué estás considerando y revisaremos contigo las opciones más convenientes.
