Braquioplastia
La braquioplastia, o lifting de brazos, es una cirugía que retira el exceso de piel y grasa de la parte interna del brazo, entre la axila y el codo. Se plantea cuando la flacidez no mejora con ejercicio, a menudo tras perder mucho peso.
También se conoce como lifting de brazos.
En qué consiste
El cirujano retira la piel sobrante y la grasa de la parte interna o posterior del brazo y tensa el tejido que queda. La incisión suele ir por la cara interna del brazo, desde la axila hasta cerca del codo.
Cuando el exceso de piel es pequeño y está cerca de la axila, la incisión puede limitarse a esa zona. Si la flacidez es amplia, como sucede después de una pérdida importante de peso, puede prolongarse hacia el costado del tórax.
Con frecuencia se combina con liposucción. Si la piel conserva buena elasticidad y lo que sobra es sobre todo grasa, la liposucción sola puede ser suficiente. En la valoración se define la técnica que conviene en tu caso.
A quién va dirigido
Va dirigida a personas adultas con piel colgante o flacidez en la parte interna del brazo que no mejora con ejercicio. Puede aparecer tras una pérdida importante de peso, con la edad o por herencia. Conviene tener un peso estable, buena salud y aceptar que la cirugía deja una cicatriz visible.
- Piel sobrante o flacidez entre la axila y el codo.
- Peso estable, sin sobrepeso importante.
- Buen estado de salud y enfermedades crónicas controladas.
- No fumar, o dejar de hacerlo antes y después de la cirugía, según te indiquen.
- Si la flacidez es leve, pueden valorarse opciones con menos cicatriz.
Lo que conviene saber antes
Duración de la cirugía
Suele durar entre 1 y 3 horas, según cada caso. Depende de la cantidad de piel que se retira, de si se añade liposucción y de si la incisión se prolonga hacia el tórax. En la valoración se estima el tiempo de tu caso.
Tipo de anestesia
Puede hacerse con anestesia general o con sedación acompañada de anestesia local o regional. La elección depende de la extensión de la cirugía y de tu estado de salud, y se define antes del procedimiento.
Estancia y recuperación
Suele ser una cirugía ambulatoria: vuelves a casa el mismo día, con un acompañante. En cirugías más extensas, o si se combina con otro procedimiento, puede recomendarse una noche de hospitalización. Los primeros días es normal tener inflamación, moretones y tirantez en los brazos, y conviene mantenerlos elevados al descansar.
Como orientación general, la vuelta a un trabajo de oficina suele darse entre 1 y 2 semanas después, y más tarde si el trabajo exige esfuerzo con los brazos. El ejercicio y cargar peso se retoman de forma gradual, por lo general entre 4 y 8 semanas después, según cada caso y cuando tu cirujano lo autorice.
Cuidados posteriores
Las indicaciones exactas te las entrega el equipo médico según tu caso. Estas son las habituales:
- Usa la manga o prenda de compresión durante varias semanas, según la indicación de tu cirujano.
- Mantén los brazos elevados sobre almohadas al descansar, sobre todo al principio.
- Evita levantar los brazos por encima de la cabeza, empujar o cargar peso en las primeras semanas.
- Si te dejan drenajes, sigue las instrucciones para su cuidado hasta que te los retiren.
- Camina desde el día siguiente a la cirugía; es la actividad más segura al principio.
- No conduzcas mientras tomes analgésicos fuertes ni hasta poder mover los brazos con comodidad.
- Consulta si el dolor aumenta en lugar de ceder, o si notas fiebre, enrojecimiento o secreción en la herida.
Resultados esperados
El cambio de contorno se nota casi de inmediato, aunque la inflamación y los moretones lo ocultan al principio. La inflamación baja de forma gradual: lo más visible cede en unas semanas y el resto puede tardar algunos meses. El resultado final se valora al cabo de varios meses.
La cicatriz es permanente y suele quedar en la cara interna del brazo. Al principio se nota más; después se aplana y se aclara, un proceso que toma alrededor de un año o más. El resultado se mantiene mejor con un peso estable, aunque la piel pierde firmeza con la edad.
Preguntas frecuentes
¿Qué riesgos tiene la braquioplastia?
Como toda cirugía, tiene riesgos. Entre los que describen las sociedades científicas están el sangrado o el hematoma, la infección, la acumulación de líquido, la cicatrización lenta y las cicatrices anchas o gruesas. También puede haber adormecimiento o cambios de sensibilidad, a veces persistentes, lesión de nervios, inflamación prolongada del brazo o de la mano, asimetrías, coágulos en las venas y los riesgos propios de la anestesia.
¿Cómo queda la cicatriz?
Depende de la cantidad de piel que se retire. Lo habitual es una cicatriz a lo largo de la cara interna o posterior del brazo, de la axila hasta cerca del codo. En casos leves puede quedar limitada a la axila. Es permanente, pero se aplana y se aclara con los meses; madura en alrededor de un año o más.
¿Braquioplastia o liposucción de brazos?
Depende de qué sobre. La liposucción retira grasa y funciona cuando la piel tiene buena elasticidad. Cuando lo que predomina es la piel sobrante, hace falta retirarla, y eso es la braquioplastia. Muchas veces se combinan. En la valoración se examina la calidad de tu piel para definir la opción adecuada.
¿Cuándo puedo volver a trabajar y a conducir?
Como orientación general, a un trabajo de oficina se vuelve entre 1 y 2 semanas después, y más tarde si exige esfuerzo con los brazos. Para conducir conviene esperar a no necesitar analgésicos fuertes y a poder mover los brazos con comodidad y sin limitación. Los tiempos varían de una persona a otra y los confirma tu cirujano.
¿El resultado es duradero?
Suele mantenerse durante años si conservas un peso estable y hábitos saludables. La cirugía no detiene el envejecimiento, así que con el tiempo la piel pierde algo de firmeza. Los cambios importantes de peso pueden volver a aflojar la piel, por lo que conviene operarse cuando el peso ya es estable.
Esta información es general y no reemplaza la valoración médica. Los tiempos, la técnica y la recuperación de tu caso se definen en la consulta con el cirujano.
Hablemos de tu caso
Cada cuerpo requiere una valoración personalizada. Cuéntanos qué estás considerando y revisaremos contigo las opciones más convenientes.
